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Giralda de Imbert y Antonio Imbert Barreras.
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Muy buenas Tardes
Queridos amigos aquí presentes
Distinguidos Miembros de la Fundación y de la Junta Directiva
Colaboradores e Invitados Especiales
Integrantes del voluntariado
Personal terapéutico y administrativo
En nombre de nuestra Fundación, les doy la más cordial bienvenida a este acto, con el cual culminamos la celebración de nuestro “Décimo Aniversario”
Muchos de los aquí presentes, y los que aun conforman la Junta Directiva, fuimos testigos hace diez años de esté sueño; así parecía en ese entonces, un sueño casi inalcanzable. Ese día también nació la esperanza y la fe de que se podía; que agarrados de la mano de Dios, El nos daría las fuerzas para hacer de ese sueño una hermosa realidad; que hoy le ha devuelto a tantas personas la razón de Vivir, de Volver a Vivir.
Enfrentar todo lo que conlleva el inicio de un proyecto como este, no fue tarea fácil.
Se agolpan los recuerdos, noches de insomnios; aquellas primeras reuniones dándole forma a cada idea que surgía, ¿cómo comenzar? Nos acercamos a dos grandes pilares A Doña Rosa Emilia Tavárez y Doña Maria Consuelo de Pérez Bernal, ambas habían sido mis profesoras en el curso de Voluntariado, Hospitalario y de Salud; basándonos en sus experiencias, al preguntarle como hacerlo, Rosa Emilia nos dijo: “esto es de tirarse al agua y obligatoriamente tienen que nadar”. Maria Consuelo me dijo: “Tu puedes, yo se que puedes”; el Padre Vicente Rubio, con su frase preferida “Animo Hija, no Tengas Miedo”.
Esto se convirtió casi en un reto, pero nació una gran fe en que se podría lograr. Al principio, éramos tres; Melba Suárez, Secretaria de la Junta Directiva; Mercedes que elevo para ella una oración, porque no se encuentra entre nosotros. Sabíamos que solas, no podíamos y por eso nos unimos a personas que tenían la misma vocación de servicio, unidas a un gran corazón y desde entonces, hace diez años a excepción de tres de ellos que conforman la Junta Directiva comenzamos esta lucha hombro con hombro, sin desmayar.
Partíamos de la nada y necesitábamos de todo. Por eso no podemos olvidar al Lic. Jacinto Peynado que desde su condición de Presidente del Consejo Nacional de Drogas y Vice-Presidente de la República, nos apoyó y fue la mano solidaria. Por su mediación trajimos al país en varia ocasiones a Omar Mejía, Doctor en Psicología, especialista en materia de Adicción; el cuál se convirtió en nuestro asesor; realizando Talleres de capacitación a los sicólogos del Consejo, además de evaluar al personal que formaría el equipo Técnico de la fundación. Se escogió a la Dra., Ivelisse Germán médico psiquiatra, para que fuera la Directora Clínica del Programa de Tratamiento, además de la Dra. Deidabia Martínez, también médico psiquiatra; dándonos la oportunidad de que ambas se entrenaran en el Hospital South Miami, en donde aun se desempeña como Director del Programa de Tratamiento para adictos y a la Sicóloga Mireya Báez, como Terapeuta Familiar.
Desde el año 1994, fueron muchas las conferencias que dictó el Dr. Omar Mejía; en los auditórium del Banco Central y Casa San Pablo; como una manera de concientizar a nuestra Sociedad. Además de la parte económica, esta fue la tarea más difícil con la que tuvimos que bregar.
También con el apoyo del Sector Empresarial pudimos llevar los conocimientos del Dr. Omar Mejía, con Charlas hasta los Barrios de Mejoramiento Social y Cristo Rey; en el Politécnico Santa Ana, ante un nutrido grupo de adolescentes, fue conmovedor, escuchar la avidez de sus preguntas, por conocer sobre la Adicción; esta terrible enfermedad que no discrimina, ni posición social ni raza.
Como todo comienzo no fue fácil, comenzamos a tocar puertas, muchas puertas; pero la parte más difícil de nuestro trabajo fue como dije anteriormente, concientizar a nuestra Sociedad; a una sociedad cerrada que estigmatiza la adicción, por desconocer que estamos ante una enfermedad; como otra cualquiera; que el adicto es un enfermo que no puede darse cuenta de que la droga o su comportamiento obsesivo compulsivo son los causantes de su problema, que se destruye y junto con el, toda la familia. Todavía hoy nos encontramos ante familiares que no aceptan, que sienten vergüenza y no apoyan al enfermo, haciendo su proceso de recuperación más difícil.
Hoy esa misma Sociedad que nos miraba con escepticismo nos respeta y reconoce el trabajo que realizamos.
Fénix en el año 1998 pasó por una de sus peores crisis económicas, al punto de pensar en cerrar en el mes de Octubre de ese año. Pero como todo proyecto de Dios permanece firme para siempre y este, sin lugar a dudas lo es; El se vale de lo que sea, puso en el camino a la Sra. Anita Messina, quien nos proporcionó un furgón de ropa, haciendo posible el Bazar de Navidad 1998, con el que obtuvimos grandes beneficios, permitiéndonos seguir adelante con nuestra labor. Par a ti Anita nuestras gracias eternas, que Dios te Bendiga siempre y sigas siendo instrumento de El.
Hoy la fundación está en su mejor momento de crecimiento, madurez, credibilidad y fortalecimiento. Hubiésemos querido para esta fecha contar con el Programa Residencial, por considerar que es lo más idóneo para la recuperación del adicto, esa ha sido y seguirá siendo nuestra meta y sabemos lo vamos a lograr, con la gracia y la ayuda de Dios y de todos ustedes.
De hecho ya los arquitectos Rafael Tomás Hernández, Oscar Imbert y el Ingeniero Rafael Bisonó miembros fundadores, junto a otros, les están dando forma a los planos y futura maqueta de este proyecto.
Continuamos nuestro proceso de fortalecimiento institucional, con una visión estratégica hacia el futuro, teniendo como prioridad la sostenibilidad programática y auto financiera; conservando la ayuda Gubernamental y manteniendo un desarrollo continúo para los próximos seis años.
Como parte de nuestro labor, hemos venido realizando actividades de Prevención a través de charlas, en Escuelas, Colegios y Barrios Marginados, impartidas por profesionales de nuestra Institución altamente capacitados en materia de Adicción ; como una manera de reducir el nivel de consumo de estupefacientes, delincuencia y violencia intrafamiliar, tan ligada al consumo de alcohol y drogas. Entendiendo que cuando se educa se previene.
Un aporte más de Fénix fueron los Talleres y Conferencias que se llevaron acabo en el año 1999; ofrecido por la reconocida especialista internacional en adicciones Dra. Doris Amaya, con su magistral Conferencia “La Enfermedad de la Adicción” además del Seminario-Taller, “Hacia una Nueva Comprensión de las Adicciones”. En el año 2001, trajimos al Licenciado en Psicología Dr. Heriberto Ortiz, profesor de la Universidad de Miami con el Taller “Enfrentando La Adicción en el Nuevo Milenio”. Pusimos en circulación el Libro “Mujer y Adicción”. Todo esto con el objetivo de facilitarle a nuestra sociedad, la compresión y manejo de la enfermedad de la adicción.
Al mismo tiempo dimos inicio a una serie de publicaciones, folletos, boletines, además de participar constantemente en programas radiales, televisivos, coloquios y Congresos Internacionales del Sector Salud.
Tuvimos una alta participación en la elaboración del Plan Nacional Anti-Drogas 2000-2005, así como de las Normas de Atención a la Salud Mental, en el marco de la Ley General de Salud No. 42-01 y de la Ley que crea el Sistema de Seguridad Social en la República Dominicana.
Como ven queridos amigos a base de nuestro esfuerzo y trabajo tesonero nos hemos ganado la credibilidad y respeto, a pesar de ser una Institución tan joven.
Son innumerable las personas que a lo largo de este trayecto se han unido a nuestra labor, fortaleciéndonos cada día; a ellos les estaremos eternamente agradecidos, porque son parte de nuestra existencia.
En el día de hoy como hemos venido haciendo en el transcurso de estos años, vamos a reconocer a un grupo de personas que han tenido un papel preponderante en la vida de Fundación Fénix; seleccionarlos fue una tarea difícil,…… a éstos y a los que quedaron para una próxima entrega…. Gracias del alma!
Antes de terminar mis palabras quiero elevar un pensamiento para los que no llegaron hasta aquí; porque la enfermedad los arropó destruyéndolos. Para todos, que por respeto a su anonimato no puedo pronunciar sus nombres, pero que siempre permanecerán en nuestro recuerdo, haciéndonos mas perseverantes y decididos en continuar en este Camino, extendiéndole la mano a todos los que soliciten nuestra ayuda, es hoy un deber el Servir, porque como decía un gran amigo de Fénix Alejandro Hernández “Villón” “El que no Vive para Servir, No Sirve para Vivir”.
Gracias de Todo Corazón