En esta edición sintetizamos los esfuerzos que inspiran los nobles deseos y la vocación de servicio de un grupo de hombres y mujeres cuando de salvar vidas se trata.
La mejor forma de coronar este año de esfuerzos, es conjugando el verbo agradecer en todas sus formas posibles.
Agradecemos a Dios porque nos da una hermosa oportunidad de servir a nuestro prójimo y con sus sabias lecciones nos ayuda a ser humildes y a fortalecer nuestra Fe.
Agradecemos a nuestros pacientes por el empeño que ponen en su recuperación y a sus familiares por confiar en nosotros.
Agradecemos a nuestros colaboradores tanto por su tiempo y los recursos que aportan para que nuestra fundación siga rindiendo homenaje a la vida.
En un año lleno de interrogantes, donde faltó poco para que se cerraran las puertas, Fénix resurgió de sus propias cenizas, y al levantarse hizo renacer la esperanza de una vida digna a cientos de personas afectadas por la enfermedad de la adicción. |