La espiritualidad es descubrir el propio espíritu y su relación con Dios de una manera personal. Es volver a descubrir lo sano, lo bello, lo íntegro de sí mismo; es la erradicación de los males que se fueron desarrollando a través de los años en un medio enfermo como las mentiras, las manipulaciones, la violencia, la crítica destructiva, la hipocresía, la falsedad, para darle cabida a sentimientos de amor, confianza, paz, alegría, que a su vez sustituyan el odio, los celos, el resentimiento y la culpabilidad. El dolor puede olvidarse más rápido cuando se pone bajo la luz del amor y de la compasión de Dios; cuando se logra sentirse "en familia" con el creador, cuando logro un contacto consciente con él.
Generalmente, el Despertar Espiritual surge cuando me siento vencido, sin esperanza; cuando me doy cuenta de que nada de lo que he hecho hasta ahora ha sido beneficioso para el enfermo adicto o para mí; cuando percibo que nadie es capaz de entenderme; cuando concibo que Dios no quiere mi auto-destrucción y le entrego las riendas de mi vida para que El produzca cambios en ella; en fin, cuando soy humilde y pido ayuda.
El proceso de recuperación se realiza cuando cada cual reconoce que tiene el poder de escoger lo que pasará con su vida o su familia.
O seguir reforzando el sufrimiento y el aislamiento de la familia, obstaculizando la recuperación de todos, o empezar una vida plena de sabiduría, compasión, apoyo y servicio a los demás.
Es importante aceptar el pasado, pero es mucho más importante entregarse al nuevo presente en busca de un renacer.
¡Siempre hay Esperanza!
El milagro de la recuperación es que en cualquier circunstancia podemos vivir, amar y ser feliz otra vez.
¿Cuándo?
Hoy Mismo
¡Un Día a la Vez! |