Por décadas se han modificado los conceptos relacionados al tema de las adicciones y la búsqueda del hombre para enfrentar con éxito el incremento de la población de adictos; en el ámbito mundial se ha motivado cambios en el enfoque de esta problemática.
Originalmente las personas afectadas por este mal eran consideradas desatadas sociales e inescrupulosas, lo que conllevó a ser tratadas como trasgresores de la Ley y tipificadores de delincuentes, esta concepción se conoce como “Enfoque Social”.
Posteriormente se dio a conocer el “Enfoque de personalidad adictiva” entendiéndose que las personas afectadas por este flagelo responden a características de su personalidad, las cuales originan todo el proceso adictivo en el individuo. El tratamiento aplicado a la luz de este enfoque se basa en modelar la personalidad, reeducando al adicto para obtener cambios conductuales.
En los Estados Unidos, país vanguardista en la lucha contra las adicciones, se originó el “Enfoque Clínico”, reconociéndose por primera vez la adicción como una enfermedad “Biopsicosocial”.
Fundación Fénix , implementa el “Enfoque clínico” en su Programa de Tratamiento, entendiendo que la enfermedad de la adicción se caracteriza por un conjunto de manifestaciones fisiológicas y conductuales, donde el individuo manifiesta de forma obsesiva el deseo de llevar a cabo una actividad, generando una conducta compulsiva que se traduce en la imposibilidad del paciente para detenerla con su propia voluntad y este comportamiento obsesivo-compulsivo conlleva a consecuencias negativas en áreas vitales de la vida de la persona. Además implica una alteración del proceso de neurotransmisión cerebral que provoca las siguientes manifestaciones clínicas:
- Tolerancia: La necesidad de una mayor dosis (cantidad de una sustancia y/o actividad para recibir el mismo efecto).
- Síndrome de retirada: Cambios fisiológicos y/o conductuales que se producen como consecuencia de la abstinencia a la sustancia o actividad adictiva.
- Pérdida de control: Incapacidad del individuo para determinar cuando iniciar o parar el consumo de una sustancia y/o actividad.
La adicción es originada por factores biológicos, psicológicos y sociales que se manifiesta como una enfermedad primaria, progresiva, crónica, sistemática y de consecuencias fatales.
En tal virtud es necesario intervenir la enfermedad de la adicción a fin de modificar su curso evolutivo mediante el ingreso del paciente a un Programa de Tratamiento que permita la recuperación del individuo evitando que el mismo degenere en un ente disfuncional el cual afecta el sistema familiar en que interactúa, generando conflictos y problemas que por vías de consecuencias repercuten en la seguridad social, la salud y la economía de la nación causando el deterioro progresivo de nuestra Sociedad.